
Esta semana una llamada telefónica me ha transportado al pasado, y ha sido como un chute de energía que ha removido el baúl de los recuerdos.
Automáticamente han empezado a sucederse flashes con imágenes que pasaban muy rápido por mi cabeza, que algunos juzgarán inconexos, pero otras personas seguro que no:
-una loca bajando del bus 46 en Gran Vía para cruzar unas palabras con Willie de Ville a las puertas de su hotel
-un tal Sr Cañizares intentando arreglar una manivela de puerta con palillos poniendo en serio peligro las vidas de los viandantes al dejar apoyado el martillo en mal sitio
-una cabina solitaria, de noche, y tres personas dentro discutiendo por teléfono con el casero por la reparación de la lavadora
-los vecinos de abajo o cómo hacer el ridículo cuando vas a pedir el teléfono del butanero
-el pollo de Mingo y el mercado Fuente de la Teja
-Katovit, Coca-cola de madrugada y sardinas para la concentración
-pastel de tortillas, cuerva del pueblo, naranjas y una señal de Stop
Algunas llamadas alegran el día porque refrescan los buenos recuerdos. Gracias, Bea
3 Comments:
¿Que, agitando el baúl de los recuerdos?.
Jajajajaja!!!!
Espero tener yo tantas anécdotas en mi piso nuevo como tú tuviste compartiendo el tuyo!!!
Vaya, vaya... el pasado ... yo estoy en la tierra de mi pasado!.Recordando todo lo que desde niñoviví...son mejores los recuerdos del presente!, los buenos amigos Gandiános!, cómo el perrucho atilano!. ja ja ja. yo cuando vuelva a mi tierra, tendré que ir también al Psiquiatra!!...Paco. xxx ooo
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