Descubriendo el Aloe Vera

Sabía que estaba ahí, pero nunca le presté atención.
Sabía que se usaba en cosmética, para el acné, para quemaduras solares...Pero hasta que no me salieron aquellos granos en un lugar innombrable, después de comer no-se-qué y me empezaron a picar como mil demonios, no me convertí en una verdadera adicta a esta planta de la familia de las liliáceas originaria de la India.
Contaba los minutos que faltaban para llegar a casa, coger un cuchillo, cortar una hoja y restregármela con fruición por la zona en cuestión.
El Aloe Vera ha entrado en mi casa y en mi vida ¡temblad granos y rojeces!

2 Comments:
Aún así... te seguías rascándote, que yo te ví.
Como eres de las que si no lo veo no lo creo pues tienes que probar y ver los resultados. ahora que ese emisferio de tu cuerpo ya ha sanado por el aloe ya lo usaras para todo.
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